Mi imagen a examen: mensajes del cuerpo que valen oro

CONFERÈNCIA GENERAL

“Espejito, espejito…¿Cómo me ven los demás?” Seguro que es una pregunta que os haréis con frecuencia. Por esa misma razón os esmeraréis en las ocasiones especiales o retos como una entrevista de trabajo, buscando ofrecer vuestra mejor imagen. Mirarse al espejo es importante, pero hay que hacerlo con mil ojos y sabiendo lo que hay que buscar, porque nuestras posturas, ciertos gestos o cierta forma de hablar, pueden acabar contradiciendo y destrozando justo el mensaje que pretendíamos transmitir a los demás. En este post tenéis una pequeña guía de lo que hay que hacer y lo que no para triunfar en la vida cotidiana y en eventos sociales. Son algunas claves y ejemplos tomados de la interesante conferencia ‘Mi imagen a examen’ organizada en Benicarló por el Club Caudiel e impartida por la experta en protocolo y comunicación Mª Pía Nieto Villa.

¿Eres una caja de ruidos? 

Para muchos niños y niñas resulta fácil identificar cuándo han llegado papá y mamá a casa porque los ruidos que los acompañan no son pocos.

En casa posiblemente no pase nada, pero… ¿Y si mamá acude a una entrevista de trabajo llena de pulseras de metal que continuamente hacen ‘chin-chin’? ¿Y si cuando se levanta de la silla para conocer la oficina, le acompaña el ‘clac-clac’ de unos tacones con las tapas desgastadas? Probablemente esa mujer acabe resultando molesta para su interlocutor por la cantidad de ruido que está haciendo durante la entrevista y, lo que es más importante, puede terminar desviando la atención de la conversación de sus méritos y aptitudes para el trabajo hacia los complementos tan sonoros que lleva.

De la misma manera, dificulta una buena comunicación que hablemos siempre con un tono o dos por encima de lo normal, gritando, o que lo hagamos para que sólo se entere el cuello de nuestra camisa.

El arte del saludo

ObamaEsta instantánea del saludo entre la primera dama norteamericana, Michelle Obama, y la Reina Isabel II de Inglaterra, dio la vuelta al mundo por el gran error de protocolo cometido por la señora Obama. Con su más de metro ochenta de estatura y los tacones, se abalanzó sobre la monarca para abrazarla y le frotó la espalda, con un nivel de confianza y proximidad poco adecuado para un contexto formal.

El abrazo hay que meditarlo antes de darlo y también se debe controlar cómo se estrecha la mano en un saludo. En este caso, hay que saber medir la fuerza y la posición: si nos excedemos con la presión de los dedos u obligamos a la persona que saludamos a girar totalmente su mano de manera que ésta quede sometida por debajo de la nuestra, estaremos demostrando prepotencia y posiblemente despertando sentimientos negativos o de distanciamiento.

Pero dar la mano sin apenas estrechar la de la otra persona, también puede ser un signo de debilidad  e inseguridad que no nos conviene nada si estamos saludando a un posible jefe o cliente.

La sonrisa 

La mujer que en Internet da 980 puntos sobre 1000 en imágenes de caras sonrientes sin posar es Kate Middleton. Un aspecto nada secundario, porque su rostro sonriente supone en gran parte la clave de su éxito entre la sociedad británica e internacional. 

CONFERENCIANT I KATE

Lo primero que nos llevamos de una persona es su cara y, sobre todo, su sonrisa. Puede que no nos acordemos de su nombre, pero si la sonrisa se nos ha quedado grabada, esa persona nos ha ‘conquistado’, insistió Pia. La conferenciante puso a prueba al público proyectando dos imágenes del mismo personaje, una con rostro sonriente y otra con aspecto serio. Llegaban a parecer personas de edad y actitud distintas y con sonrisa ganaban en todos los casos.

Hablar en público 

Una fórmula que no falla casi nunca cuando se empieza a hablar a un auditorio es empezar saludando con un simple ‘hola’ o ‘buenas tardes voy a hablar de…’ Además de tener una actitud abierta con el cuerpo. Mover suavemente los brazos y las manos con las palmas extendidas, jugando con un ligero movimiento de rodillas, permite que el espectador se sienta más receptivo y cómodo con quien le habla. Un ejemplo lo tenéis en la fotografía que veis junto a estas líneas.

Y lo mismo ocurre con las barreras que muchas veces utilizamos para protegernos de nuestros nervios cuando hablamos en público: una mesa o atril delante de nosotros nos puede dar seguridad, pero al mismo tiempo nos aleja de quien nos escucha.

CONFERENCIANT MANS

La ropa

Casi siempre hay un punto intermedio donde tanto el hombre como la mujer suelen no fallar en eventos matutinos (desayuno informal, una comida de empresa, un cóctel al que nos han invitado). En cuanto al hombre, suele acertar siempre con traje. La mujer siempre acierta con traje de chaqueta y pantalón o con vestido recto de cóctel a la rodilla y americana. Lo clásico y habitual han sido hasta ahora los colores oscuros, pero ahora también se está usando mucho el rojo y el verde con tonos oscuros.

Un consejo final de Pía: ponte delante de un espejo, se aprende muchísimo. Empieza a hablar. Intenta escucharte y prueba si alguien que esté cerca te oye. Mira si estás de acuerdo con la imagen que ves. Fíjate en la expresión de tu ojos, de tu cara, la sonrisa. Ensaya sonrisas…En pocas palabras: dedica tiempo a saber lo que comunicas porque se puede conseguir con ello más de lo que imaginas.

Si te interesa conocer más consejos de Mª Pía Nieto, su próxima conferencia en Benicarló se titula ‘Cómo hacerlo bien con los invitados’ y será el 6 de junio a las 19:30h en el salón de actos de Caixa Benicarló.

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